Tue Sep 17 11:48:00 ART 2013

Palacio: Imprenta

Están a punto de concluir las obras de reacondicionamiento del subsuelo del Palacio del Congreso, destinadas a la Imprenta.

Están a punto de concluir las obras de reacondicionamiento del subsuelo del Palacio del Congreso, destinadas a la Imprenta que actualmente funciona en un viejo edificio ubicado en Combate de los Pozos y Alsina. En esa misma esquina se construirá un edificio nuevo para la Imprenta Legislativa y, mientras duren las obras de demolición y construcción, la imprenta deberá trasladarse provisoriamente al subsuelo del Palacio, donde funcionó históricamente. Todas las obras que se están realizando en el subsuelo del Palacio están hechas para el lapso que va a durar la obra del nuevo edificio, estimativamente dos o tres años, y tienen la finalidad de adaptar el espacio físico a las condiciones de producción, higiene y seguridad actuales. Apenas concluyan las tareas de reacondicionamiento, todas las maquinarias y el personal que están actualmente en Alsina y Combate de los Pozos van a ser trasladados al subsuelo del Palacio.

Cuando la Imprenta del Congreso Nacional funcionaba en el subsuelo del Palacio, se utilizaban máquinas tipográficas. Si bien algunas de estas máquinas sobreviven en la actualidad, la tecnología cambió. La fundición de plomo ya no se realiza por una cuestión de salud y de producción, por lo tanto los salones en los que antiguamente se realizaba esa tarea se reacondicionaron con revestimiento de durlock rojo, que es ignífugo, para traer sectores de la producción que están en Alsina y Pozos.

Algunas de las máquinas antiguas siguen funcionando, hay un par de linotipos que se mantienen bien, sirven para sacar tarjetas personales o trabajos rápidos pero ya están agotando el último stock de plomo que quedaba y en el
futuro pasarán a integrar el acervo del museo de la imprenta, que se montará en el mismo subsuelo del Palacio Legislativo una vez que el edificio nuevo de la imprenta esté concluido y se convierta en la sede definitiva de trabajadores y máquinas.

La adaptación del subsuelo requirió hacer nuevas oficinas para los sectores de fotocomposición, que es un sector técnico que fundamentalmente trabaja con computadoras, oficinas para los jefes con ventanas de paño fijo con vista al sector de trabajo del taller. Todos los tabiques son de placa roja ignífuga y están aislados acústicamente, para que quienes trabajan en las oficinas puedan aislarse de ruido de las máquinas.

La instalación eléctrica también tuvo que ser renovada para la puesta en condiciones de este sector del Palacio. Se armaron tableros seccionales para cada sector, con llaves y cableado nuevo adecuados a las reglamentaciones vigentes. Esta adaptación significó reemplazar totalmente tableros y cables, se agregaron bandejas y hubo que reacondicionar otras porque son parte del patrimonio histórico del Palacio, ya no se fabrican, por lo que hubo que limpiarlas y reutilizarlas. Se separó el cableado de datos del cableado eléctrico, también hubo que reacomodar cables de fibra óptica que pertenecen a diputados pero cruzan el taller. Estos cables no se pueden alterar, cortar ni empalmar, se colocaron sobre bandejas nuevas para que estuvieran separados del tendido eléctrico. También se instaló iluminación nueva para cada máquina y un tablero exclusivo con controles digitales para cada sector.

Como parte de la obra, se agregó un sector de vestuarios para toda la gente que va a trabajar en el taller y un sanitario de damas que también es completamente nuevo. Todos estos sectores nuevos están emplacados con durlock ignífugo para preservar la instalación original del edificio y por cuestiones de seguridad.

Otro gran cambio que se agregó al subsuelo del Palacio es una escalera de incendios. La que había antiguamente era una escalera vertical, de trepar. La actual es una escalera de escape estándar que sale al patio cercano a la calle Pozos. Pero como ésta es la única vía para entrar máquinas al subsuelo, esta nueva escalera es desmontable. Hay que traer dos
máquinas offset tipo Heidelberg ZP de formato completo y de dos cuerpos cada una, que imprimen a dos colores y una tercera que está en proceso de compra; se van a bajar por esta entrada. Hay que desarmarlas y bajarlas por partes y luego armarlas nuevamente. Para ello, hay que desmontar la escalera y luego volver a montarla con un sistema de bulones y de planchuelas de apoyo.

El final de obra ya está cerca. Hay que certificar y concluir algunos adicionales que quedaron pendientes como los cielorrasos con lo cual, probablemente, los primeros días de octubre ya van a estar ingresando las máquinas al subsuelo del Palacio. El proceso de traslado de las máquinas es muy complejo. Si bien el traslado se hace en un día, la empresa que las traslada debe hacer todo el ajuste para que funcionen exactamente igual y con los mismos valores que los que estaban seteados antes de desarmarlas y volverlas a armar. Hasta que la primera máquina esté a punto, funcionando y en perfecto estado, igual que antes del traslado, no se puede empezar con el traslado de la máquina siguiente porque la imprenta no puede quedarse sin máquinas trabajando, hay que continuar imprimiendo, por eso el proceso de la mudanza puede durar aproximadamente veinte días. También durante ese lapso, toda la gente que está en otros sectores va a mudar computadoras y escritorios.

Mientras tanto, la obra de demolición del edificio actual de Alsina y Pozos ya fue adjudicada, la empresa adjudicataria ya está haciendo todas las tramitaciones municipales para obtener los permisos.


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