Entrevista a Liliana Conles
Tue May 14 11:48:00 ART 2013

“Cuando el Estado cuida los bienes del Estado”

La Profesora titular de la Cátedra Patrimonio Cultural de la Facultad de Bellas Artes, UNLP está a cargo del relevamiento patrimonial de mobiliario, luminarias y obras de arte del Palacio Legislativo.

Desde la Facultad de Bellas Artes de la UNLP, conformamos un equipo de trabajo con la Facultad de Arquitectura y la Facultad de Ingeniería para la puesta en valor del Palacio Legislativo en el proyecto PRIE. Actualmente, estamos realizando un relevamiento y diagnóstico de los bienes culturales muebles y registrando su estado de conservación y sus patologías visibles. No hacemos pruebas de laboratorio, nuestros exámenes son visuales. Relevamos cada bien individualmente, registramos sus marcas y su número de inventario previo. Tenemos registradas entre veinte y veinticinco patologías por cada tipología de bien. Este registro nos da un estado de conservación que hemos tabulado en muy bueno, bueno, regular y malo.

Los tipos de objetos relevados son: mobiliario, luminarias, obras de arte bidimensionales y obras de arte tridimensionales. Cada equipo de relevamiento en campo está conformado por un especialista en cada tipo de objeto, que lidera el equipo, y dos becarios: uno que llena la ficha correspondiente y un becario fotógrafo, que toma fotografías a cada objeto registrando siempre un plano general y detalles de las patologías observadas. Esta información se lleva al gabinete de la Facultad donde se carga en una base de datos. Se trata de un software diseñado específicamente para este proyecto que referencia cada objeto a una localización espacial definida dentro del Palacio (en qué piso y local se encuentra) y permite realizar cruces de información para analizar, por ejemplo, cuántos bienes están en estado regular en cada local y cuántos están asociados a determinada patología. Hasta aquí llega la parte del trabajo referida al registro y diagnóstico de los objetos. Pero además, para entender cada objeto como bien cultural, tenemos un equipo de investigación que está dando cuenta de la historia de las intervenciones que ha tenido el edificio y todos los bienes que contiene.

La finalidad del relevamiento es, en principio, dar cuenta de lo que está y en qué lugar se encuentra. En un primer momento se trata de un inventario de objetos; luego, del estado de conservación y las patologías que los afectan. Finalmente, esta información se vincula con la puesta en valor. En este aspecto, vamos a recomendar qué bienes tendrían que ser intervenidos para mejorar su estado.

Al estar en uso, los objetos patrimoniales sufren deterioros naturales. Por eso, nuestra tarea se complementa con todas las intervenciones y puestas en valor que tuvo cada objeto, entendido como unidad de importancia, a lo largo de su historia. Cuando hablamos de patologías o del estado de conservación estamos hablando de las necesidades de intervención que puede tener cada objeto. A partir de la historia de las intervenciones de cada objeto patrimonial, estamos aprendiendo sobre lo que se hizo bien y lo que se hizo mal. Esta historia es también una apropiación simbólica para toda la ciudadanía porque podemos valorar y querer lo que conocemos bien. Hay mucha información que se ha perdido, entonces hay que salir a rastrear en lugares no convencionales como bibliotecas y archivos. En este sentido, es muy valioso el aporte de los profesionales que trabajan en la casa desde hace muchos años. Nuestra labor, si bien es externa, no debe ser aislada; por el contrario, debe dar continuidad a la valiosa tarea de todos aquellos que vienen cuidando el Palacio desde hace tantos años.

Con respecto a los daños encontrados en los objetos, hay algunos casos que son parte del folklore del Palacio, como el óleo de San Martín que está sobre la escalera del segundo piso, que fue doblado tiempo atrás para que cupiera en la pared de un despacho, y las marcas son todavía visibles. Pero hay otras huellas que dan cuenta de aspectos más antropológicos del uso de los objetos. Durante el relevamiento en el Recinto, descubrimos que en algunas bancas el perno que las sostiene está vencido hacia la derecha, y eso da cuenta de que quienes la usaron se apoyaban más de ese lado. Son pormenores y pequeños detalles de cómo ese objeto fue construyendo su propia historia. Son doscientas cincuenta y seis bancas y, sin embargo, cada una es diferente de la otra. También encontramos dos bancas con una tipología diferente al resto y finalmente nos revelaron que provenían del Senado. Cada mueble revela un momento histórico.

Además de informar sobre el estado de conservación de todos los bienes muebles del Palacio, seleccionamos catorce o quince bienes que consideramos de un valor excepcional: se trata de tres obras de mobiliario, la araña del Salón Parodi que fue hecha por los hermanos Cazzaretto, una escultura, el óleo de San Martín que está sobre la escalera del segundo piso  y los óleos que están en el Salón de Pasos Perdidos. Estos bienes tuvieron un relevamiento especial, destinado a su catalogación. Para seleccionar estas obras hubo que definir criterios; como institución universitaria, todo lo metodológico y los criterios de valoración tienen para nosotros un valor fundamental. Los criterios en este caso fueron el valor histórico y la valuación económica.

Solamente en determinados momentos históricos se realizan relevamientos de esta naturaleza. Esto en sí es un valor excepcional. Cuando el Estado toma una decisión de esta naturaleza y convoca para ello a una universidad nacional, es decir, a una institución pública, esto adquiere una relevancia y una significación muy especial: el Estado cuida los bienes del Estado, el Estado empieza a poner en valor lo propio, quiere saber qué es lo que tiene, en qué estado se encuentra y cómo ponerlo en valor.

Por otro lado, nosotros somos una facultad de arte y tenemos la posibilidad de trabajar en conjunto con las carreras de Comunicación, Plástica, Escultura, Escenografía, Historia del Arte para poder responder a este requerimiento. Además de un orgullo, nos sentimos con la obligación de dar lo mejor de todos nosotros. Una de las cosas que más valoramos los más grandes que estamos trabajando en esto es cómo los chicos, los becarios, van asumiendo y comprometiéndose con estas tareas.

 


Equipo de trabajo de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP
Equipo de trabajo de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP