Sun May 03 19:57:00 ART 2015

Eficiencia energética: una premisa del siglo XXI que convierte al Anexo A en un edificio público sustentable

El arquitecto Leandro Villanueva, Subdirector de Obras y Proyectos de la HCDN, explica que, hace 40 años, el uso de la energía no era un problema consciente. Pero repensar un edificio público en el siglo XXI requiere tomar este tema en consideración.

El edificio Anexo A de la HCDN fue diseñado a mediados de la década de 1960 y, con reformas al proyecto original, concluido durante la década de 1980. Treinta años después de su inauguración, este edificio de 55.000 metros cuadrados, muy deteriorado por el paso del tiempo, está siendo rediseñado e intervenido profundamente en el marco del PRIE. Las obras están muy avanzadas y en ellas se concreta el concepto de aprovechamiento energético.

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, los edificios construidos son responsables de más de 40% del consumo de energía a nivel mundial. En respuesta a al problema mundial de crisis energética, aparece una tendencia denominada "edificios verdes", que busca aprovechar los recursos renovables, disminuir el gasto de energía y la emisión de desperdicios. Los atributos principales de los edificios verdes son: aumento sobre el control de la ventilación, manejo de la temperatura, optimización de la luz natural y mejor aprovechamiento de la energía eléctrica.

 

Ahorro de energía en el movimiento: el punto de partida

El movimiento y el traslado de los trabajadores entre los edificios de la manzana legislativa era una de las mayores pérdidas de tiempo y energía que había que solucionar, explica el Arquitecto Villanueva. Era necesario conectar el anexo A con los otros dos edificios nuevos construidos sobre la calle Hipólito Yrigoyen, y generar un acceso único común para cumplir con algunas premisas del rediseño: redistribuir los habitantes de los edificios, optimizar los usos por sectores, minimizar los traslados y centralizar el control. La reforma también tuvo en cuenta la provisión de rampas de acceso para discapacitados a todos los sectores del edificio y la instalación de escaleras mecánicas desde el hall al entrepiso uno, que conecta con los demás edificios de la manzana legislativa. Para concretar el proyecto era necesario demoler sectores construidos para generar un pulmón verde.

El Presidente de la HCDN, Julián Domínguez, quien contaba con experiencia en restauración de edificios públicos, aprobó entusiasta el proyecto, relata el Arq. Villanueva. Así, se llevó a cabo la demolición completa de escaleras y sectores de oficina de la planta baja del Anexo A que estaban en malas condiciones de confort (filtraciones, falta de DVH en los techos) para mejorar la comunicación entre edificios a nivel de manzana y trasladar las áreas de servicios comunes a un nuevo espacio central. Este cambio volvió más cómodos los traslados diarios y los movimientos de los empleados e insumos, y permitió centralizar el control de acceso a todos los edificios de la manzana legislativa. Además, se dio lugar a un nuevo patio central, con lo cual se cumple otra premisa del rediseño: la generación de espacios verdes en sectores nuevos y en la edificación existente.

 

Energías limpias y paneles fotovoltaicos

Otra premisa del rediseño fue la sustitución de energías. La cocina y comedores del quinto piso del edificio anexo A, que funcionaban con gas natural fueron demolidos completamente y sereproyectó una nueva cocina con equipos gastronómicos eléctricos. Todos los equipos eléctricos y electromecánicos y de climatización fueron sustituidos por otros de mayor eficiencia energética, como la iluminación LED y los nuevos sistemas de ascensorescon centrales de comando inteligente. En la elección de equipos de aire acondicionado se priorizó la eficiencia energética más alta (tipo A). También se computarizaron de los sistemas de iluminación del edifico mediante un ordenador que controla los encendidos y los consumos, va aprendiendo cómo los usuarios utilizan el edificio y, en función de ello, apaga las luces donde no se necesitan.

El Arq. Villanueva explica que en breve se instalarán en el Anexo A paneles fotovoltaicos que transforman la energía solar en electricidad. Estos paneles serán colocados en la terraza del entrepiso dos sobre una grilla que, por debajo, será como una pérgola. La cantidad de energía que van a generar los paneles no va a ser muy importante. Sin embargo, su función principal, además de abastecer de electricidad a algún pequeño sector de iluminación, será servir de ejemplo a los colegios, mostrar cómo debería usarse la energía y cómo ser más responsable con su consumo.

 

Envolventes y áreas verdes, funcionales al ahorro energético

En lo referente a las envolventes del edificio se prevén obras de naturación de terrazas. Estos techos verdes mejoran el hábitat y permiten ahorrar energía al evitar el calentamiento del edificio. También está programado el recambio de carpinterías exteriores que permitirán disminuir el consumo de energía y un sistema de parasoles y DVH para controlar el calor en la fachada oeste del edificio. De los casi 15.000 metros cuadrados de ventanas de la fachada se prevé el remplazo gradual y por sectores por un nuevo sistema tipo frame que brinde mejores condiciones de preservación de energía y de estanqueidad.

Otro proyecto que favorecerá la renovación de aire será el jardín vertical entre los puentes de comunicación de las torres principal y chica. Mediante el uso de vegetación, el enfriamiento natural se producirá por corrientes de aire ascendente desde el hall hasta el piso trece, invirtiendo el criterio en invierno con un sistema de puertas móviles que calefaccionará el aire naturalmente aprovechando el asolamiento al oeste a través del efecto invernadero.


Eficiencia energética: una premisa del siglo XXI que convierte al Anexo A en un  edificio público sustentable