En busca de la lozanía de la piedra

Thu May 02 11:48:00 ART 2013
Prueba piloto para la restauración de fachadas del Palacio Legislativo

Como parte del Plan Rector de Intervenciones Edilicias en el Palacio Legislativo, comenzaron en el mes de marzo las investigaciones para determinar cuáles son los mejores procedimientos para restaurar la totalidad de las fachadas del edificio del Congreso Nacional, uno de los pocos edificios históricos revestido íntegramente de piedra. Al concluir estas investigaciones denominadas “prueba piloto” el sector de fachada relevado va a quedar totalmente restaurado y va a ser una muestra del resultado que se pretende lograr en todo el perímetro del edificio. La Facultad de Arquitectura de la UNLP está a cargo del relevamiento y la empresa Progorod del Arquitecto Luis Gorodner, del proceso de la prueba piloto y de la redacción del informe correspondiente.

Los cuatro frentes de piedra del Palacio Legislativo serán, en breve, restaurados. Pero para que esto sea posible, es necesario realizar una prueba piloto tendiente a determinar cuáles son los procedimientos más adecuados y más económicos para concretar esta obra monumental, que requiere de la intervención de expertos de distintas disciplinas, consultores y estudios de laboratorio. El objetivo de la restauración de las fachadas es recuperar la lozanía y las características de la piedra caliza original, de los mármoles y de los ornamentos para volver a tener el esplendor original manteniendo la pátina razonable del tiempo. El Arquitecto Luis Gorodner, a cargo del proceso de la prueba piloto, explica que no se trata de hacer maquillajes ni enduídos para tapar la edad original del edificio. “Hoy tenemos la imagen de un edificio gris –dice Gorodner– pero lo único originalmente gris es el basamento de granito, el resto del edificio es de un color muy claro”.

El Arquitecto Guillermo García, consultor de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos para el PRIE, relata que hubo una larga deliberación para elegir el sector de la fachada para concretar la prueba piloto; debía tratarse de un sector muy representativo que concentrara todas las patologías que hay en la totalidad de la fachada y además, permitir poner los obradores y andamios para trabajar sin ocupar la vía pública. Finalmente se eligió un sector de fachada que da sobre la calle Combate de los Pozos, que reúne todas estas características; además, es el que menos sol recibe y por lo tanto tiene más actividad de verdín y hongos.

En este sector se colocaron los andamios y se estableció un sistema de trabajo para determinar protocolos de intervención. Lo primero era diagnosticar las anomalías. Aparecieron nidos de paloma, guano, procesos de degradación por efectos del medio ambiente, manchas negras por residuos de combustión, costras negras, fisuras, grietas, degradación de las juntas, degradación de las piedras superficiales; todas estas características componen un glosario de patologías. El equipo del Arquitecto Gorodner tiene la tarea de identificar esas patologías, diagnosticar la causa, hacer los ensayos de laboratorio para verificar los componentes que accionan, tanto los propios naturales del sustrato como los que se incorporan del medio ambiente, y luego hacer las distintas pruebas y ensayos para determinar cuál es el mejor sistema de intervención.

 

Secretos históricos ocultos en los muros

Parte del trabajo de relevamiento de las fachadas tuvo que ver con una inspección pormenorizada para detectar faltantes, roturas y patologías diversas: algunas están desprendidas o están por desprenderse por fallas de anclaje; hay piedras que se rompieron y hay otras que están falladas de origen porque provienen de una veta muy porosa que se fragmenta, se descama y se corta, y hay que cambiarlas porque pueden caerse. Esto significa que en todos los sectores de las fachadas haría falta reponer piedra, lo cual se concretará como parte de la restauración. El porcentaje tentativo de piedra que es necesario reponer va a surgir de la prueba piloto, que incluye fotografías de alta resolución perpendiculares a la fachada sacadas desde un hidroelevador.

También como parte de las tareas de la prueba piloto se retiraron muestras de piedra para mandar a la firma Röemmers de Alemania, con el objetivo de determinar la fórmula y la dosis adecuada de los productos de protección de base acuosa, los consolidantes de la piedra o los productos anti graffitti que se van a aplicar. Pero esta extracción reveló una sorpresa: la parte interior de la piedra resultó ser blanca como un papel y tiene, además vetas de color rosa que actualmente no se ven porque están ocultas bajo la suciedad acumulada a lo largo de los años. “Evidentemente –explica Gorodner– no vamos a poder lograr ese blanco que pertenece a la parte interna de la piedra, pero vamos a aproximarnos bastante, con lo cual vamos a volver a tener un Palacio resplandeciente como en la época de su inauguración.

“Hallazgos como este muestran la importancia de rescatar y revalorizar elementos que hacen a nuestra tradición, a nuestras raíces y a nuestra historia –continúa Gorodner–. El Patrimonio es un cúmulo de distintas instancias tangibles e intangibles. Creo que poner en valor y restaurar este edificio no es solamente lavarle la fachada, es recuperar la memoria con todo el rigor necesario para no dañarlo, no generar situaciones abrasivas que puedan degradarlo y recuperar elementos como portales que hoy están pintados y que cuando se hacen las estratigrafías revelan, por ejemplo, la presencia de elementos de bronce ocultos bajo capas de pintura.”

El Palacio esconde una larga historia bajo su apariencia actual, y las pruebas piloto que se están ejecutando en el contexto del PRIE poco a poco la revelan. “En el hall de la entrada de Rivadavia –relata Gorodner– hay una estratigrafía en la que se cuentan diecinueve capas de pintura, cada una de otro color. Cuando se determinó de qué color se pintaría, se trató de volver a las condiciones originales, al primer color del que fue pintado cada ambiente, o al sustrato mismo. Uno puede leer la moda en cada uno de esos diecinueve colores. Al tomar un rumbo o diagnosticar una causa y determinar un camino a seguir estamos intentando tener todos los elementos y los fundamentos que avalen el rigor de devolver el edificio a la lozanía original sin desfigurarlo. Ese es el criterio”.

Los detalles de la prueba piloto

El proceso comenzó por un lavado por aspersión, luego de verificar las fisuras y grietas para evitar el ingreso de condiciones húmedas en los muros. A continuación, se realizó una humectación de la fachada durante varios días para después detenerla, continuaron procesos de cepillado manual e incorporación de productos químicos no nocivos para la piedra.

 Según explica Gorodner, los operarios asignados a esta tarea están altamente especializados por su empresa desde hace más de quince años. Hay restauradoras que hacen los controles y seguimientos de cada proceso de aplicación de las compresas de pulpa-papel con los productos químicos, arquitectos que van haciendo planos y un mapeo de la fachada donde se va determinando qué es lo que se hace en cada sector, para que eso avale luego toda la gráfica que va a estar volcada y sintetizada en los protocolos de intervención. Estos protocolos deben servir de base para determinar de qué manera se va a hacer la intervención futura.

“Con la colaboración de la Facultad de Ingeniería de La Plata hacemos ensayos antes y después de la aplicación de los productos que estamos diseñando para proteger la piedra. Además de los productos de Röemmers, se están probando otros con protocolos de intervención de laboratorio para ver cómo se comportan y cuál es el más adecuado”, continúa Gorodner.

“Parte del trabajo de la prueba piloto –explica– es identificar las causas de las patologías encontradas y el propósito de esta búsqueda es cómo reparar la degradación. El concepto de diagnosis es entender la causa para luego poder determinar un protocolo de intervención. Por ejemplo, cuando en una cornisa se encuentran manchas marrones y se descubre que, en realidad, ese color es exudación del óxido de los hierros de anclaje de esa cornisa. La causa es que hay una grieta y el agua ingresa al interior de esa cornisa. Lo primero es ver el estado de esa estructura de hierro para ver cómo intervenirla pero fundamentalmente consolidar la situación de esa estructura de hierro para que no entre más agua y garantizar que esa cornisa tenga nuevamente una vida lozana. Luego, aparece el elemento con el que se protege exteriormente la piedra, entendiendo que una de las cosas más importantes es no alterar las condiciones originales de la piedra, que necesita respirar; la piedra no se puede plastificar, necesita absorber y transmitir procesos gaseosos. Este es uno de los pocos edificios que tiene revestimiento de piedra, entonces hay que ser muy prudentes y cuidadosos durante el proceso de intervención”.

El origen de la piedra

En los casos en los que haya que cambiar algunas piezas porque se han perdido, se han roto o degradado se reemplazarán por piedra de las mismas características que la original, proveniente de canteras de la provincia de Córdoba. El Arquitecto Guillermo García relata que se estuvo trabajando muy activamente en relación con las canteras de piedra para reponer los faltantes de la fachada. Lograron ubicar la cantera Dumesnil en Córdoba, cerca de Alta Gracia, la misma de la cual se extrajo la piedra original de las fachadas. También consiguieron contactar al Sr. Bagó, un picapedrero cuyo abuelo trabajó en la extracción de piedra para la construcción del Palacio y, por lo tanto, por tradición familiar, conoce los procedimientos de extracción que se realizaron en aquellos lejanos tiempos.

La investigación no está exenta de anécdotas coloridas. “Hay dos filones que proveyeron piedra para el Congreso que están unidos por un monte, pero uno de ellos está en manos de una empresa que no puede explotarlo y el otro tiene en medio una cueva en la que hay unos murciélagos exóticos que están declarados especie protegida, por lo cual no se puede ingresar a extraer piedra de allí. Afortunadamente, el Sr. Bagó está en condiciones de proveer piedra porque conoce la forma de proceso de la extracción y procesado de la piedra y la firma Dumesnil está en condiciones de abrir un nuevo filón que parece tener idénticas características que la piedra original”, relata el Arquitecto García.

 

Importancia de las pruebas piloto

Muchas de las intervenciones relacionadas con la restauración del Palacio del Congreso en el marco del PRIE comenzaron con pruebas piloto. Estas pruebas, que deben ser realizadas por expertos en todos los casos, corresponden a la etapa de relevamiento del Proyecto. Todas ellas revelaron valiosa información para la toma de decisiones de restauro  y también para dimensionar los costos y la magnitud de las tareas a emprender.

El concepto general de toda prueba piloto es el de probar técnicas de intervención para elegir la que da un mejor resultado en menor tiempo y con menor costo, para que el Estado pague lo menos posible y la eficiencia sea máxima. En el caso de la prueba piloto de fachadas, con la información obtenida, los expertos deben elaborar un informe que permitirá determinar un precio unitario al definir cuál es la técnica que se va a emplear, cuáles son los materiales necesarios y las horas hombres que esta tarea va a demandar por metro cuadrado de fachada. “Este es el modo de presentar un proyecto oficial que sea realista y no una elucubración –explica García–. Para esto sirven las pruebas piloto. Esta información es imprescindible para redactar los pliegos de la licitación de la obra.

La prueba piloto no es todavía la obra, es justamente un estudio fáctico de antecedentes, de verificación, prueba y el costeo por metro cuadrado concreto en todas las variables: ornatos, chapa, piedra, ventanas y todo lo que se va a requerir, y con la misma gente que luego podría, eventualmente, trabajar, además de todas las fórmulas de los productos químicos que se aplicaron con las condiciones de presión, temperatura, rendimiento, etc. Con toda esa información técnica se elabora el pliego de intervención que permite luego llamar a licitación pública para adjudicar el trabajo concreto de limpieza, restauración y preservación de la totalidad de la fachada.