Sat Aug 02 11:48:00 ART 2014

Restauración de vitrales en el Palacio del Congreso: luz, belleza y seguridad

Asombrosos vitrales, característicos de la arquitectura palaciega de fines del siglo XIX, coronan los salones más importantes del Congreso Nacional. Estas obras de arte que datan de 1906 requieren un tratamiento muy específico para mantenerse resplandecientes y en condiciones óptimas de seguridad

La luminosidad del cielo, filtrada por los vidrios de colores, crea imágenes resplandecientes, representativas de la iconografía nacional. Se desconoce el origen artístico de los vitrales del Congreso, que no están firmados. Algunas versiones sugieren que pudieron haber sido traídos de Italia y otras, que fueron realizados en nuestro país por vitralistas genoveses. Expertos actuales los han investigado minuciosamente en busca de firmas o marcas de fabricación pero no se han encontrado pistas más certeras acerca de su origen artístico.

A lo largo de más de un siglo de existencia, los vitrales del Palacio del Congreso sufrieron deterioros propios del paso del tiempo y, si bien fueron intervenidos en varias oportunidades en el pasado, esta vez la intervención es supervisada  por la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos de Argentina para garantizar tanto un restauro adecuado para un objeto de arte patrimonial,  como la implementación de  condiciones de seguridad para los trabajadores y para quienes transitan a diario bajo esas ominosas estructuras de vidrio y metal.

Desde que se inició el PRIE, tres son los vitrales intervenidos y restaurados: el del Recinto de la Cámara de Diputados en 2013, el del Salón de las Provincias del Senado y el del Salón Delia Parodi de la HCDN. El gran vitral del Recinto de la Cámara de Diputados es semicircular con el Escudo Nacional en el centro, rodeado de coloridas figuras alegóricas. La particularidad de esta intervención es que en lugar de trasladar el vitral a un taller, se realizó in situ, en un taller ubicado en un piso técnico, situado por encima del vitral, al que se hizo llegar energía eléctrica para que el equipo de especialistas pudiera trabajar con comodidad.

El vitral del Salón de las Provincias vitral, perteneciente al área del Senado, fue intervenido desde el PRIE en 2014, en virtud de un acuerdo promulgado por la Comisión Bicameral. Se trata de un gran vitral cuyas imágenes simbolizan el progreso económico y la unidad política del país. El sol naciente saluda a una joven república que porta la bandera y sostiene el Escudo Nacional. El instrumento de labranza y los campos sembrados que la rodean refieren a la agricultura; la rueda, a la industria; y las piedras a la minería. También está representada la Constitución Nacional. La intervención incluyó la reforma de la estructura metálica superior que hubo que elevar para permitir el acceso al mantenimiento preventivo.

El vitral del Salón Delia Parodi está decorado con figuras ornamentales no figurativas. Su restauración era urgente por motivos de seguridad; hubo que cerrar el salón poco antes de su intervención por el peligro de desprendimiento de algunos vidrios, que se habían desacomodado. Actualmente, está en proceso de restauración.

Espera su turno de intervención el gran vitral del Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados. La luz natural ilumina este salón atravesando cinco vitrales. Las figuras ilustran el programa político de la Generación de 1880, basado en ideales de progreso, modernidad y unificación del territorio nacional: “La Abundancia", "El Trabajo", "La Ciencia”, "La Guerra" y "Las Artes".

 

Cómo se restaura un vitral

El restauro de vitrales antiguos es una tarea muy compleja que requiere de conocimientos específicos de este arte y del tratamiento adecuado de obras de carácter patrimonial. Los vidrios que están sanos deben ser retirados para su limpieza, los que están rotos deben recambiarse por otros vidrios de características similares, lo cual no es tarea fácil. Cuando es posible, algunos vidrios con roturas menores se deben reparar, pegándolos con cintas de unión porque en obras patrimoniales la idea es recambiar la menor cantidad posible de elementos. Solamente se cambian los vidrios estrellados en mil pedazos, imposibles de reconstruir, los faltantes y aquellos que perdieron fragmentos.

Un problema que tienen los vitrales es que la producción nacional de vidrios de color no es tan amplia, entonces hay que recurrir a la importación de vidrio. Aun así no es fácil conseguir tonalidades idénticas a las de hace cien años, entonces hay todo un proceso de búsqueda de vidrios aptos, por su textura y coloratura. Hay dos procedencias: norteamericana y europea que difieren en calidad, los vidrios americanos son más perfectos y no se parecen tanto a los vidrios antiguos que tienen siempre imperfecciones. Los vidrios europeos son más imperfectos, y se puede elegir la forma en que pasa la luz a través del color para que se aproxime a la solución histórica. Concretamente, los adjudicatarios presentan propuestas, entre las que se van eligiendo las opciones más apropiadas para las piezas de recambio y las técnicas de intervención. Aunque el formato genérico está especificado, hay que tomar decisiones pieza por pieza.

Muchos de los vidrios de los vitrales antiguos están pintados con una antigua técnica denominada grisalla. Se trata de óxidos en polvo que deben hornearse a más de 600 grados y, a través del fundido, se consolidan con el vidrio. Algunas piezas hay que repintarlas ya que, por alguna razón, la grisalla histórica no había sido horneada a suficiente temperatura y por lo tanto la pintura se fue descascarando. Por desconocimiento de esta antigua técnica, se encontraron intervenciones en las que las pinturas de los vidrios habían sido retocadas con pinturas en frío, esmalte de uñas y otras sustancias inapropiadas que hay que retirar totalmente para recuperar la grisalla símil original.

Antes de desmontar un vitral para su restauro es imprescindible realizar un relevamiento previo con fotografías para poder recuperarlo en caso de que se desarme ya que cuando el plomo está muy suelto, se salen todas las piezas de vidrio, como en un rompecabezas. El relevamiento fotográfico se utiliza como referencia para poder volver a armarlo como estaba y posicionar las piezas en sus lugares.

Luego de ser desmontados, los vitrales se trasladan encintados en camas de madera hasta el taller donde se hace la limpieza de los vidrios y la validación de los plomos (porque el plomo a veces se vitrifica y en esos casos hay que cambiarlo). Los buenos vitralistas laminan su propio plomo, lo funden, le dan la maleabilidad con aditivos y luego se suelda con estaño. Con el tiempo, el plomo en forma de H que une las piezas del vitral se va aflojando porque tiene cierta fluencia. Entonces, todo el vitral se va combando hacia abajo por su propio peso. Por eso, cada tanto, hay que hacer un mantenimiento de los plomos y las soldaduras, y un relleno y consolidación de las aristas que están en contacto con el vidrio. Luego hay que decapar, pulir, bruñir y masillar el vidrio para que quede sujeto a la H de plomo.

Los vitrales deben tener una clavija de seguridad para evitar que un golpe de viento los desacomode. En muchos casos, esas trabas de seguridad no estaban, no se sabe si nunca las hubo o si, con el correr de los años, se perdieron. Por lo tanto, en muchos sectores, los vitrales estaban en peligro de desacomodarse. Otro problema de los vitrales es que por sucesivos cortes y recortes, probablemente porque los cambiaron de lugar, los vidrios se habían achicado. En los vitrales, los paños no son exactamente simétricos, las construcciones de antaño no eran tan exactas. Era frecuente que se realizara un vitral gemelo en otro lugar sin volver a tomar las medidas, lo que crea pequeñas diferencias por las que ingresa luz entre los vidrios y la estructura, ya que los vidrios no apoyan en todo su perímetro sobre el perfil de sujeción y, por lo tanto, no está garantizada la seguridad.

 

Latitud, antigüedad y cambio climático

El Arq. Guillermo García, asesor de las obras de restauración en la Cámara de Diputados –incluidos los vitrales del Palacio– y vicepresidente de ICOMOS Argentina (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios),  explica que Los vitrales deben tratarse según el clima en el que están instalados. Es tan importante considerar su latitud y la época de su creación, como los cambios climáticos de los últimos cien años, ya que las condiciones atmosféricas han cambiado.

En la década de 1990, el Comité Internacional de Vitrales, un organismo de ICOMOS que reunía especialistas de vitrales de todos los países, realizó un estudio en Argentina para establecer las condiciones de exposición al ambiente externo y externo que debe tener un vitral en nuestra ubicación geográfica: los niveles de condensación de humedad y de temperatura y el punto de rocío que hacen que un vitral se empañe y tenga que secarse por algún efecto natural. Esto llevó al diseño de los vidrios de protección.

En zonas secas europeas, como en el sur de España, los vitrales no necesitan vidrios de protección ni cámara de aire porque la humedad relativa interior y exterior es la misma, entonces no hay condensación. En nuestro clima templado y con alto grado de humedad, es necesario un vidrio de protección exterior. Por eso las claraboyas están por fuera del vitral, que debe tener ventilación natural, incorporada a la atmósfera interna para que el vitral se conserve con la menor polución de humedad, que arrastra contaminantes. Los vidrios de vitralística son porosos, no son perfectos, por lo que pueden degradarse, desarrollar verdines. En muchos casos, cuando desde abajo los vidrios se ven manchados es porque hay este tipo de contaminantes en la parte superior por falencias de mantenimiento, como puertitas que han quedado abiertas o roturas en las protecciones. El contacto con la renovación de aire debe verificarse en ambas caras del vitral con la misma carga de humedad y temperatura. Es un tema delicado que hace a la preservación y mantenimiento.

 

PRIE: validación de buenas prácticas y transferencia

El PRIE está generando una validación de las buenas prácticas de restauro, a partir del cual se redactan instructivos. Después de cada intervención, cada empresa adjudicataria entrega un manual de procedimiento con un relevamiento fotográfico que explica cómo debe realizarse el mantenimiento de los componentes restaurados. Este material se guarda para que las generaciones futuras tengan una memoria de la intervención realizada. Este es un rasgo distintivo del PRIE.

 

El PRIE ha hecho la transferencia de los criterios teóricos a la aplicación práctica en la Cámara de Diputados y luego, a través de la cogestión de la Comisión Bicameral, el Senado comenzó a tomar los módulos de intervención como elemento de dato para intervenir de la misma forma los mismos componentes que están de su lado del Palacio. Esta fue una instrucción de la Comisión de Monumentos, Museos y Lugares Históricos de la Argentina: que el edificio sea tomado en su conjunto en las formas de intervención generales sobre todos los componentes del Palacio. Este fue el criterio en virtud del cual el PRIE intervino el vitral del Salón de las Provincias del Senado: aprovechar el sistema de intervención de vitrales que se había puesto a punto en Diputados. 


Restauración de vitrales en el Palacio del Congreso: luz, belleza y seguridad